En este blog encontrará escritos variados que reflejan como pienso y siento.
“DIOS QUEMA”
Por: Marcos Guevara
Estaba platicando con una niña de aproximadamente 4 años y en la conversación me dijo, “Dios quema”, no entendí lo que me quería decir, por lo que le pregunte a que se refería y me dijo, -“dice mi mamá que si me porto mal Dios me va a quemar, que a los niños desobedientes Dios los va a tirar donde hay fuego y los va a quemar”-
Me dio mucha tristeza el concepto que la niña tiene de Dios, no me cabe duda que la intención de la madre era lograr que su hija se portara bien, pero, creo que es una manera inadecuada de presentar a Dios.
Lastimosamente no solo la madre de esta niña hace esto, hay muchos cristianos que les gusta recurrir al miedo para lograr mover los corazones de las personas y que estas terminen aceptando a Cristo.
A nadie le gustaría ser amado por miedo, Dios tampoco. De que sirve lograr que una persona termine entregándose a Cristo después de oír una enérgica predicación de lo terrible que será el infierno, y como irán a sufrir por toda la eternidad, si para lograr esa conversión solo logramos aterrarlos, estas conversiones a menudo no perseveran, ya que, al pasarles el miedo, vuelven atrás.
Una conversión genuina es aquella a la que el Señor se revela, le llama, le transforma y le hace una nueva criatura, es una conversión que no solo llega a los sentimientos, si no a una transformación producida por el nuevo nacimiento.
Es necesario dejar de manipular con el miedo, dejemos de predicar el evangelio del infierno, y predicar el evangelio de Cristo, que es de buenas noticias, no de malas noticias.
Jesús mismo al inicio de su ministerio nos dijo como seria su evangelio, dijo:
«El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor. Lucas 4:18-19 (NVI).
Como podemos ver el evangelio de Cristo es un evangelio de amor, de esperanza, de buenas noticias, no de miedo.
“HNO. MARCOS, NO PUEDE SEGUIR ASI”
Por: Marcos Alexander Guevara.
Comencé a ser diacono a la edad de 15 años, cuando tenía 6 años desempeñando ese privilegio, se me presentó la oportunidad de desempeñar otro privilegio, Maestro de jóvenes, estaba muy feliz con ambos, una semana servía en el diaconado y la otra como maestro, me sentía muy feliz y útil en la obra de Dios.
Hasta que un día un hermano anciano de la iglesia de nombre Carlos Martínez (el de en medio de la foto), me pregunto, “Hermano lo felicito por su disposición, pero, ¿en que momento usted se congrega? Lo veo de diacono una semana y la otra de maestro, ¿cuándo entra al culto?, ¿Cuándo participa del alabanza y escucha la predicación?; hasta en ese momento me di cuenta que llevaba meses sin entrar a sentarme en el local de la iglesia, y con mucha pena le dije, “Meses ya hno.”.
A lo que respondió “Hno. Marcos, No puede seguir así”, “se va a secar espiritualmente, usted debe llenarse de Dios para ser de bendición para otras personas, de lo contrario un día se terminará su reserva y no tendrá nada que dar, le doy ocho días para que piense con cuál de los dos privilegios se quedará”, eso me dejo muy triste, y aunque sabía que el hno. Me lo decía por mi bien, una parte de mí se rehusaba a aceptarlo porque amaba ambos privilegios, pasaron los ocho días y cuando me pregunto que había decidido, le dije “hno. Deme otros ocho días por favor, no he podido decidir”.
A los siguientes otros ocho días, después de meditarlo mucho y con gran tristeza le dije, “me quedare como maestro de jóvenes”. Con el tiempo entendí la tremenda sabiduría que tuvo el hno. Anciano, sin duda fue lo mejor. PARA PODER SER DE BENDICION DEBEMOS ESTAR BEBIENDO CONSTANTEMENTE DE LA FUENTE DEL SEÑOR, YA QUE NADIE PUEDE DAR LO QUE NO TIENE.
¿LOS PASTORES DEBEN TRABAJAR?
Por: Marcos Guevara.
Uno de los señalamientos más frecuentes que se hace a los pastores es que “son vividores porque no trabajan, que sin hacer nada son mantenidos por sus iglesias”.
Con estas palabras lo que quieren decir es que un pastor no debe recibir ningún tipo de ayuda económica de la iglesia y que para sostenerse él y su familia debe, a la vez de ser pastor, emplearse o insertarse al comercio como la hace cualquier otro miembro de la iglesia.
Esta manera de pensar lo que evidencia es un desconocimiento total de lo que conlleva ser pastor, ya que un pastor verdaderamente llamado por Dios, trabaja más de lo que lo haría si fuera empleado de alguna empresa, la responsabilidad que lleva sobre sus hombros no es poca cosa.
Voy a poner un ejemplo en concreto, me congrego en una iglesia donde el pastor principal imparte los lunes una capacitación para líderes y supervisores, los martes imparte un estudio bíblico de un libro de la biblia versículo a versículo, los viernes da estudios de doctrina, los sábados, da clases de teología en un seminario en la iglesia, los domingos predica en uno de los cultos que se realizan, además de prepararse para conducir un programa radial donde responde preguntas, atiende a personas para consejería, esto entre otras cosas, y eso es todas las semanas.
En cada enseñanza se nota que no está improvisando, es muy evidente que dedica mucho tiempo de estudio, a la lectura y a la oración. (Cuando una persona no se prepara el mensaje es seco, tedioso, repetitivo y falto de profundidad), pero cuando un pastor toma con responsabilidad la tarea de la predicación y la enseñanza, también se nota, en cada enseñanza hay algo nuevo, hay profundidad, hay conocimiento y hay palabra fresca de Dios que exhorta, edifica, consuela y da vida.
Lejos de pensar que mi pastor es un desocupado, yo me pregunto ¿Cómo le hará para preparar tanta enseñanza, como le alcanza el tiempo?, nunca le he oído un mensaje repetido, siempre hay algo nuevo.
Si me preguntan a mi como miembro de la iglesia ¿le gustaría que su pastor trabajara en una empresa secular y que al mismo tiempo fungiera como pastor?, mi respuesta fuera NO, ya que no podría prepararse de manera adecuada por estar en los afanes del trabajo. Es mejor que se dedique a lo que Dios lo ha llamado, a pastorear de manera responsable.
Esta es la historia de muchos buenos pastores de diferentes denominaciones, que se dan todos por la causa de Cristo, gloria a Dios por sus siervos que son un regalo para la iglesia.
1 corintios 9:11-14
Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material? Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿Cuánto más nosotros? Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo. ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.
𝙀𝑳 𝑴𝘼́𝙎 𝙃𝑬𝙍𝑴𝙊𝑺𝙊 𝘿𝑬 𝑳𝙊𝑺 𝑯𝙄𝑱𝙊𝑺 𝑫𝙀 𝙇𝑶𝙎 𝙃𝑶𝙈𝑩𝙍𝑬𝙎.
Por: Marcos Alexander Guevara
Hace un tiempo hice una publicación donde decía que a pesar de que nadie puede decir con exactitud como era la apariencia física de Jesús, la imagen que está al lado izquierdo (Nº1) pudiera haber sido la apariencia del Señor, y la del lado derecho (Nº2) es otra posibilidad, un tanto diferente pero con los mismos rasgos, piel morena, ojos oscuros, cabello negro, bajito de estatura, (entre 1.60 y 1.66m aproximadamente).
Cuando escribí esto una persona me escribió y me dijo que no creía que esa fuera la apariencia de Jesús, porque la biblia dice que él era “señalado entre diez mil” (cantares 5:10), y que él es “el más hermoso de los hijos de los hombres” (Salmos 45:2), y que ese de la imagen, era “feo”, Jesús no pudo ser feo.
Cuando la biblia nos dice que él es “el más hermoso de los hijos de los hombres” no está haciendo referencia a su aspecto físico, si no que, a su naturaleza, y a sus cualidades como persona, a su carácter amoroso, compasivo, paciente, misericordioso, justo, etc. No importa cual haya sido su aspecto físico, era y es EL MÁS HERMOSO DE LOS HIJOS DE LOS HOMBRES, nos amó de tal manera que dio su vida por nosotros. Toda la gloria sea dada a Jesús Nuestro Señor y Salvador Jesucristo, aunque en su tiempo para la gente solo haya sido, un humilde judío moreno de Nazaret.
Es cierto que nadie sabe cómo era Jesús físicamente, pero ¿se dice que tenía los rasgos antes descritos. (piel morena, ojos oscuros, cabello negro, bajito de estatura?, (entre 1.60 y 1.66m aproximadamente). Estos son algunos argumentos.
1- 𝑬𝙎𝑻𝙐𝑫𝙄𝑶𝙎 𝘾𝑰𝙀𝑵𝙏𝑰𝙁𝑰𝘾𝑶𝙎.
En 2001, para un documental producido por la BBC, el experto forense en reconstrucciones faciales de origen británico Richard Neave, utilizó sus conocimientos científicos para alcanzar una imagen cercana a la realidad. A partir de tres cráneos del siglo I, de antiguos habitantes de la misma región donde Jesús habría vivido, él y su equipo recrearon, utilizando modelado 3D, un rostro típico que muy bien pudo haber sido el de Jesús. Los esqueletos de judíos de esa época muestran que la altura media era de 1,60 m y que la gran mayoría de hombres pesaba poco más de 50 kilos. "Los judíos de la época de Jesús eran biológicamente similares a los judíos iraquíes de hoy en día, un hombre típico de Oriente Medio"
2- 𝙅𝙀𝙎𝙐́𝙎 𝙀𝙍𝘼 𝙐𝙉 𝙃𝙊𝙈𝘽𝙍𝙀 𝙉𝙊𝙍𝙈𝘼𝙇 𝘿𝙀 𝙎𝙐 𝙀𝙋𝙊𝘾𝘼.
Isaías 53:2 dice: … NO HAY PARECER EN ÉL, NI HERMOSURA; LE VEREMOS, MAS SIN ATRACTIVO PARA QUE LE DESEEMOS. ¿Como lo veía la gente que le conocía desde niño? ¿lo veían con rasgos llamativos y maravillosos que resaltaba su divinidad, o lo veían normal como cualquier otro judío de su pueblo? Mateo 13:53-56 nos dice que pensaban de él, veamos “Aconteció que cuando terminó Jesús estas parábolas, se fue de allí. Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene este esta sabiduría y estos milagros? ¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene este todas estas cosas?. Notemos que lo que maravillaba del Señor eran sus palabras, sus enseñanzas, su sabiduría, no su físico, lo que nos indica que su apariencia era normal, como la de cualquier judío.
3- 𝙎𝙐 𝙏𝙍𝘼𝘽𝘼𝙅𝙊.
Es cierto que en Marcos 6:3 leemos; “No es éste el carpintero? ¿No es éste el hijo de María y hermano de Jacobo, José, Judas y Simón?“ La verdad es que Jesús no era carpintero, aunque no hay duda de que a veces podría trabajar con madera y otros materiales”,. La palabra traducida como ‘carpintero’ en Mateo 13:55 y Marcos 6:3 para referirse a cómo se ganaban la vida José y Jesús es la palabra griega tektōn que Significa ‘constructor’, artesano, con conocimientos de carpintero, herrero, albañil, cantero, etc. Podríamos resumir que José y Jesús se dedicaban a Fabricar lo necesario, restaurar lo que estaba roto, tenían conocimientos de construcción y reparación en vivienda, y si escaseaba el trabajo, se podía hacer trabajos varios, lo importante era conseguir el jornal diario, recordemos que en el Israel del primer siglo se vivían tiempos difíciles ya que se estaba bajo el yugo romano que imponía tributos elevados, sumados a los tributos del templo, se convertían en difíciles de pagar, apenas se ganaba para comer, no es de extrañar que José y Jesús andaban en “la rebusca” para conseguir el sustento diario.
¿Pero que tiene que ver esto con la apariencia de Jesús? Sencillo, cuando un obrero, jornalero, comerciante, etc. trabaja por horas bajo el sol se nota, se pone más moreno de lo que pudiera ser, eso se puede comprobar fácilmente con el sector obrero de nuestro país, lo sabe bien la gente humilde y pobre, Jesús y su padre José pertenecían a la gente humilde de su tiempo.
Hay mas argumentos pero me quedo con estos.
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